Clínica Venart, Boulevard Comitán 191, Colonia Moctezuma, 29030, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
La enfermedad carotídea ocurre cuando las arterias carótidas, que llevan sangre al cerebro, se estrechan u obstruyen por la acumulación de placas de aterosclerosis. Esta condición incrementa el riesgo de accidente cerebrovascular. En nuestra clínica contamos con especialistas en Angiología y Cirugía Vascular para ofrecer un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.

Los pacientes con mayor riesgo de desarrollar enfermedad carotídea suelen presentar factores de riesgo cardiovascular. Entre los grupos más propensos se encuentran:
- Personas mayores de 60 años
- Fumadores o exfumadores
- Personas con hipertensión arterial
- Personas con diabetes mellitus
- Pacientes con colesterol elevado (dislipidemia)
- Personas con antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares
El manejo de la enfermedad carotídea no solo busca mejorar el flujo sanguíneo cerebral, sino también prevenir complicaciones graves como el accidente cerebrovascular. Con un diagnóstico temprano y un tratamiento integral se reduce significativamente el riesgo de eventos cerebrovasculares y se protege la salud neurológica del paciente.
Contar con atención especializada en el tratamiento de la enfermedad carotídea brinda múltiples beneficios. Nuestros expertos ofrecen un abordaje personalizado que combina prevención, tratamiento médico y, en los casos necesarios, procedimientos quirúrgicos como la endarterectomía o la colocación de stents, siempre con el objetivo de garantizar la seguridad y el bienestar del paciente.
La detección temprana de la enfermedad carotídea es fundamental para evitar complicaciones mayores como los accidentes cerebrovasculares. A través de estudios no invasivos como el ultrasonido Doppler es posible identificar la enfermedad antes de que aparezcan síntomas graves.
Después de recibir tratamiento para la enfermedad carotídea, ya sea médico, endovascular o quirúrgico, es fundamental un proceso de recuperación con seguimiento especializado. Este cuidado permite reducir riesgos de recurrencia y mejorar la calidad de vida del paciente, con un enfoque integral en salud cardiovascular.
La prevención de la enfermedad carotídea se basa en controlar los factores de riesgo cardiovascular: dejar de fumar, controlar la hipertensión arterial, mantener niveles adecuados de colesterol, realizar ejercicio regularmente y llevar una alimentación balanceada.
El cuidado posterior al tratamiento de la enfermedad carotídea es vital para prevenir complicaciones y asegurar una recuperación adecuada. Esto incluye el control estricto de la presión arterial, el manejo de la diabetes y el colesterol, cambios en el estilo de vida y seguimiento médico periódico con ultrasonido Doppler.